martes, 26 de noviembre de 2013

Recursos Naturales



En Japón hay pocos recursos minerales, así como de energía lo que ha influido en el desarrollo industrial del país. Aunque se suele considerar que Japón no tiene recursos naturales propios, lo cierto es que aunque escasos tiene varios sectores. Se puede destacar el cobre,el azufre,el manganeso,el plomo y el zinc. El carbón se encuentra localizado en yacimientos como los de Kyushu, Hokkaido y Honshu. En la zona noroccidental de Hosso hay pozos petrolíferos. En la región de Matsizano, hierro en Kamaysho, Gumma y Beshi. Mientras se encuentra oro, estaño, uranio y wolframio que se localizan en la región de Itomka. A pesar de ello los niveles de importación de las materias primas dejan en evidencia que la producción interna es prácticamente testimonial dado que el país Japón importa el 99% del petróleo, 74% de gas, 98% de hierro, el 100% de bauxita y el 75% de carbón.

Agricultura, ganadería, silvicultura y pesca.
A pesar de poseer poca superficie dedicada a la agricultura, este país tiene una de las mayores producciones mundiales por área sembrada. Esto se debe a la aplicación de avanzada tecnología agrícola. El cultivo principal es el arroz, siendo éste quien ocupa más de la mitad de la superficie cultivada. El trigo, la patata y la batata son importantes para la satisfacción de las necesidades alimentarias locales. Un producto de mucho valor es el té, con producción sobre las laderas meridionales del país. Los cítricos son los frutos más cultivados.
La ganadería no es un sector de mayor importancia en la economía del país; apenas dispone del 1.5% de la superficie del mismo como pastos naturales (567.000 ha). La carne se ha consumido en cantidades relativamente importantes en Japón sólo a partir de mediados del siglo XIX. Sin embargo, la acrecida prosperidad y mejora del nivel de vida en los años 60 y 70 generó un fuerte aumento de la demanda de carne, huevos y productos lácteos, lo que se ha traducido en un rápido crecimiento en los efectivos de las especies más rentables. Éste es el mayor componente del grueso de las importaciones agrícolas de Japón (casi un 25%) en los últimos años. Los productos de mayor consumo son el cerdo, la carne vacuna y las carnes blancas. Basado en el valor de las importaciones, Japón es el receptor de carne más grande del mundo, ya que para este tipo de producto, en general son necesarias las fuertes importaciones. Caballos y cabras, por su parte, se hallan en acelerada disminución y el número de ovejas es muy reducido.
Forestal. Casi el 67% del área de Japón está cubierta de bosques, lo que supone 25.198.000 ha. Se trata obviamente de una porción muy elevada, lo que significa un consumo de madera enorme. La mayor parte de la producción propia corresponde a coníferas, especie que ocupa el 98% de la superficie de repoblación; en cambio, en los bosques naturales las frondosas representan el 82% del área de los mismos. De los árboles autóctonos es de destacar el cedro, ciprés y roble japoneses, pinos rojos y negro, haya y abetos rojo y blanco. Hokkaido y la mitad norte de Honshu son áreas forestales densas.
Desde tiempos remotos, el japonés ha sido un pueblo ictiófago: su débil consumo histórico de proteínas de origen ganadero era compensado con un abundante consumo de pescado. Se encuentra en el primer puesto mundial por su producción pesquera, en especial de sardinas, caballas y salmones. Sobre la costa meridional de Shikoku y Kyushu, se desarrolla la cría de ostras perlíferas. El grueso del tonelaje procede de la pesca de altura, ya que la costera representa sólo un 18.3%. Sin embargo la pesca en alta mar encara desde los años 60 un problema de que casi todos los países con aguas de gran riqueza ictiológica han extendido su soberanía pesquera hasta un límite de 200 millas de sus costas. Por ello, Japón ha desarrollado una especialización en la pesca pelágica, realizada en alta mar por grandes barcos-factorías.

Industria
La nación de las actividades industriales (incluyendo la minería, la manufactura, y electricidad, gas, agua y servicios públicos) aportó el 46,6% del total de la producción industrial nacional en 1969, hasta descender ligeramente al 45,8% en 1975. Este constante descenso del sector industrial entre los años 1970 y 1980 fue resultado del crecimiento de las industrias de alta tecnología. Durante este período, algunas de las mayores industrias pesadas, como la siderurgia y la construcción naval, disminuyeron o se mantuvieron estables. Junto con la industria de la construcción, las industrias pesadas formaban el 34,9% de la fuerza de trabajo en 1989. El sector de la industria de servicios creció más rápidamente en los años 80, en términos de PNB (Producto Nacional Bruto), mientras que las mayores pérdidas se produjeron en la agricultura, la silvicultura, la minería y el transporte.
La mayor parte de la industria atiende al mercado nacional, pero son importantes las industrias que atienden las exportaciones de varios productos clave. En general, las industrias orientadas hacia las exportaciones relativamente más que a las importaciones en 1988 fueron equipos de transporte (con un ratio de 24,8 por ciento de las exportaciones más que las importaciones), los vehículos de motor (54 por ciento), maquinaria eléctrica (23,4 por ciento), maquinaria en general (21,2 por ciento), y los productos de metal (8,2 por ciento).
La industria está concentrada en varias regiones, en el siguiente orden de importancia: la región de Kantō rodea Tokio, en particular las prefecturas de Chiba, Kanagawa, Saitama y Tokio (región industrial de Keihin); la región de Tōkai, incluido Aichi, Gifu, Mie, y prefecturas de Shizuoka (región industrial de Chukyo-Tokai); región de Kinki (Kansai), incluidos los de Osaka, Kioto y Kobe (región industrial de Hanshin), la parte suroeste de Honshū, norte de Shikoku y de todo el interior del Mar (región industrial de Setouchi), y la parte norte de Kyūshū (Kitakyūshū). Además, una larga y estrecha faja de centros industriales se encuentra entre Tokio y Fukuoka, establecida por determinadas industrias, que se han desarrollado como molino de las ciudades.
Los campos en los que el Japón goza de relativamente alto desarrollo tecnológico incluyen la fabricación de semiconductores, fibra óptica, electrónica, óptica de los medios de comunicación, fax y fotocopiadoras, y en los procesos de fermentación de alimentos y bioquímica. Japón tiene ligeros retrasos en productos tales como los satélites, cohetes y aeronaves de gran tamaño, donde la capacidad de ingeniería avanzada no es suficiente, ya que se requieren avances a través de su agencia de exploración aeroespacial. Con JAXA(Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial) posiblemente se realice una misión tripulada a la Luna. En productos tales como el diseño asistido por ordenador y fabricación asistida por ordenador (CAD / CAM), bases de datos, con software básico se requieren capacidades. Es difícil la explotación de los recursos naturales, debido a la falta de ellos.

Servicios
El sector de servicios de Japón representan alrededor de tres cuartos del total de su producción económica. La banca, los seguros, las bienes raíces, la venta al por menor, el transporte y las telecomunicaciones son las principales industrias. Existen grandes empresas como Mitsubishi UFJ, Mizuho, NTT, TEPCO, Nomura, Mitsubishi Estate, Tokio Marine, JR East, Seven & I, algunas de ellas son grandes empresas multinacionales. El gobierno de Koizumi situara a Japan Post como uno de los proveedores de servicios de seguros y de la privatización más grandes del país hasta el año 2014. Los seis principales grupos son Keiretsu, Sumitomo, Fuyo, Mitsui, Dai-Ichi Kangyo y Sanwa. Japón es el hogar de 326 empresas de la lista Forbes Global 2000 el 16,3% del total (en 2006).



domingo, 20 de octubre de 2013

Antecedentes

 




El pueblo japonés es sumamente consciente de su pasado histórico. Como materia curricular la historia goza de gran importancia, tanto en las escuelas como en la universidad. No es extraño ver en la portada de los periódicos noticias relacionadas con hallazgos arqueológicos u otro tipo de acontecimientos de relevancia histórica, y en televisión es frecuente la emisión de documentales que se ocupan del pasado. Los japoneses valoran los contactos con las culturas china y coreana como formadoras de su cultura, y las relaciones con Occidente, durante el siglo cristiano y a partir del siglo XIX, como igualmente determinantes en su andadura como nación. Son conscientes de los daños ocasionados por Japón durante sus agresiones imperialistas en Corea, China y Manchuria, y de su responsabilidad en la Segunda Guerra Mundial. El pasado de Japón es dividido por los propios japoneses en siete grandes etapas o edades: prehistórica o senshi, protohistórica o genshi, antigua o kodai, medieval o chûsei, premoderna o kinsei, moderna o kindai, y contemporánea o gendai. Cada una de ellas suele subdividirse en unidades de periodicidad más específicas.


Según la leyenda descrita en el Kojiki y en el Nihonshoki, Japón fue fundado en el siglo VII a. C. por el Emperador Jinmu. Durante los siglos V y VI, el sistema caligráfico chino y el budismo fueron introducidos junto con otras costumbres chinas a través de la península coreana o directamente desde China. Los emperadores fueron gobernantes oficiales, pero el verdadero poder permanecía generalmente en manos de poderosas cortes nobles, regentes o shogunes (gobernadores militares).
Durante el siglo XVI, mercaderes de Portugal, de los Países Bajos, de Inglaterra y de España llegaron a Japón y fundaron misiones cristianas. En 1549, llegó a Japón para predicar el cristianismo el misionero español jesuita San Francisco Javier tras desembarcar en Kagoshima, Kyūshū, aprovechando las rutas comerciales portuguesas. A comienzos del siglo XVII, el shogunato comenzó a sospechar de las misiones cristianas, considerándolas precursoras de una conquista militar por fuerzas europeas y, como medida de protección, ordenó el cierre de Japón a toda relación con el mundo exterior a excepción de contactos restringidos con mercaderes chinos y neerlandeses en la ciudad de Nagasaki. Este aislamiento se prolongó durante 251 años, hasta el año 1854, en que el comodoro estadounidense Matthew Perry forzó la apertura del Japón a Occidente bajo el Tratado de Kanagawa.
Durante un largo período, el restablecido contacto con Occidente provocó cambios en la sociedad japonesa. Tras un fuerte conflicto civil denominado Guerra Boshin, el shogunato fue obligado a renunciar y el poder fue devuelto al emperador. La Restauración Meiji de 1868 inició varias reformas. El sistema feudal fue abolido y numerosas instituciones occidentales fueron adoptadas, incluyendo un sistema legal y de gobierno occidentales, junto con otras reformas en lo económico, social y militar que transformaron a Japón en una potencia mundial de nivel medio-alto. Como resultado de la Primera Guerra Sino-Japonesa y de la Guerra Ruso-Japonesa, Japón anexionó Taiwán, Corea y otros territorios a su imperio en expansión.
Así se afianzó de manera definitiva como una potencia mundial y la única de Asia. Después de la Primera Guerra Mundial, 1918, Japón ocupaba una sólida posición en el Lejano Oriente; contaba con la Armada más poderosa de la zona, ejercía gran influencia sobre China y se había beneficiado económicamente de la guerra (se ocupaba de los pedidos de los países asiáticos, a los que el resto de las potencias no lograban atender).
Durante la década de los años 1920, surgieron problemas que la democracia no pudo resolver. Por un lado, los grupos más conservadores como la milicia, los pares, etc. que se encontraban posicionados en la cámara alta del parlamento y en el Consejo, consideraban que la democracia era muy débil. La corrupción dentro del gobierno era insostenible, las acusaciones entre los miembros de la Cámara Baja provocaban continuamente disturbios. El auge comercial que había alcanzado tras la Primera Guerra Mundial disminuyó cuando en 1921, Europa comenzó su recuperación. Tuvo nefastas consecuencias de la Gran depresión, aumento de las tarifas de los países extranjeros para los productos japoneses y la pobreza que se vio reflejada en el norte donde los humildes campesinos culpaban al gobierno nipón de sus desdichas (muchos aldeanos se sumaron al ejército). La suma de estos problemas y la actitud de China, tratando de desplazar los negocios japoneses, derivó en la invasión a Manchuria (septiembre de 1931). Esta invasión se produjo sin la autorización del gobierno nipón.
Cuando el primer ministro Inukai reprobó los actos extremistas, fue asesinado por un grupo de oficiales de marina (15 de mayo de 1932), y su sucesor consideró que debía apoyar las acciones del ejército y así fue que durante los 13 años siguientes: el gobierno adoptó un estricto control de la educación, fortalecimiento del arsenal bélico y una política exterior agresiva orientada a conquistar territorios. Esto culminó en una nueva invasión de Manchuria, desatando la Segunda Guerra Sino-Japonesa.
Japón atacó la base naval estadounidense de Pearl Harbor en diciembre de 1941, lo cual llevó al país norteamericano a declarar la guerra al Imperio Japonés en el marco de la Segunda Guerra Mundial. Después de una larga campaña en el Pacífico, Japón perdió Okinawa y fue forzada a retroceder a las cuatro islas principales. El ejército estadounidense atacó Tokio, Osaka y otras ciudades con bombardeos estratégicos convencionales y en Hiroshima y Nagasaki con dos bombas atómicas. Japón finalmente aceptó la capitulación incondicional ante el ejército estadounidense el 15 de agosto de 1945 dando con ello fin a la guerra.
Finalizado el conflicto, el ejército estadounidense ocupó el territorio japonés hasta 1952, tras lo cual Japón comenzaría una muy importante recuperación económica que devolvería la prosperidad al archipiélago. Okinawa permaneció ocupada hasta 1972, y actualmente el ejército estadounidense mantiene un centenar de bases en este país.


Japón Historia de la Civilización

Ubicación Geografica

Su localización ya que se encuentra en el este de Asia, está formado por un gran archipiélago, comprendida pro cuatro grandes islas así como más de 3000 menores a lo largo de la costa asiática.

Las islas japonesas se extienden en un arco irregular desde la isla de Sajalín (perteneciente a Rusia) a la isla de Formosa (Taiwan). El propio Japón consta de lcuatro grandes islas de Hokkaido, la más septentrional, Honshu, la isla principal, con una forma alargada y estrecha, tiene una anchura máxima de 241 km y una longitud de unos 1.000 km, Shikoku, y Kyushu, la más meridional. En conjunto, estas islas tienen una superficie total de unos 362.000 km²; añadiendo las numerosas pequeñas islas cercanas, la extensión de Japón es de 377.837 km². Tokio es la capital y mayor ciudad del país.